domingo, 30 de mayo de 2010

García Lorca, evocado en su paisaje

EL POETA Y SU MUSA.GARCÍA LORCA Y MARGARITA XIRGU, EN LAS IMPECABLES ACTUACIONES DE FRANCO FAGIOLI Y MARISÚ PAVÓN.

“Ainadamar” La ópera de Golijov subió en el Argentino con una brillante producción musical y escénica.

PorFederico Monjeau

El Teatro Argentino celebró la semana del Bicentenario con el estreno sudamericano de una ópera de un hijo dilecto de La Plata: Osvaldo Golijov, radicado en los Estados Unidos y celebrado como uno de los creadores más significativos de la escena contemporánea.

Ainadamar (“fuente de lágrimas”) es la primera y única ópera del autor. Estrenada en 2003 en el Festival de Tanglewood y revisada en 2005, lleva un libreto del escritor estadounidense David Henry Hwang y su centro es Federico García Lorca. La presencia del poeta es indirecta; su figura es evocada por su musa, la actriz catalana Margarita Xirgu, y la acción está úbicada en un día de 1969 en el Teatro Solís de Montevideo. La obra está concebida como un único acto en tres “imágenes”.

Nadie parece más alejado que Osvaldo Golijov del ideal romántico-modernista de un material musical ”puro”, que se vuelve significativo a partir de su empleo en una obra singular. Las obras de Golijov transcurren sobre un fondo, sobre una topografía musical, y el paisaje de esta ópera sobre Federico García Lorca es andaluz.

El material de la música no es para Golijov una entidad abstracta sino evocativa. Y en esta ópera la evocación es directa; no por la vía de una estilización sinfónica sino, más inmediatamente, por el uso de las guitarras, la percusión y el cantaor del flamenco, además de una orquesta de cámara y un importante set de sonidos pregrabados. La topografía musical de Golijov es tan precisa que por momentos la obra tiene algo de agencia de turismo: cuando en la segunda imagen de la obra Margarita Xirgu cuenta que quería llevárselo a Lorca en su gira cubana para salvarlo de la Falange, aparecen las maracas y los sonidos caribeños. Hay en eso algo chocante, es cierto, pero la obra se sostiene en un punto alto pese a todo.

Golijov introduce esos elementos libremente en el dominio de la ópera, y no es esta la única libertad que se toma con relación al género. No es una ópera convencional, ni en los materiales, ni en su forma introspectiva, ni en la composición de los personajes; empezando por el de Lorca, que en el estreno fue confiado a una mezzo y que aquí realiza un contratenor, el excelente Franco Fagioli. Ese desplazamiento del registro (que todavía era común en el clasicismo) no se oye como una anécdota sobre la sexualidad de Lorca sino como una situación lírica extrema: Lorca es irreal, canta en las nubes; su forma musical no da un tipo tenoril, sino algo expresivamente más ambiguo y más barroco. Hay giros andaluces y el paisaje español se mantiene como un fondo, pero la bellísima y personalísima línea de Lorca no se pliega completamente a él. En todo caso, el efecto de sobreimpresión es conmovedor; esto sólo justificaría lo obra entera, pero no es lo único que corta el aliento del oyente.

La puesta de Claudia Billourou y el diseño escenográfico de Juan Carlos Greco no podrían ser más ascéticos y expresivos. La interpretación musical es impecable. El chileno Rodolfo Fischer tiene todos los detalles de la obra en la cabeza. Además de Fagioli, la soprano Marisú Pavón lleva con solvencia la línea casi imposible que la obra destina a Margarita Xirgu, y Patricia González cumple sobradamente en el rol de Nuria.

La Ficha

Ainadamar

Autor: Osvaldo Golijov
Director:Rodolfo Fischer; régie: Claudia Billourou; reparto: Franco Fagioli, Marisú Pavón, Patricia González, Jesús Montoya, Víctor Castels y otros. Teatro Argentino, viernes 28. Hoy a las 17, última función.

Muy bueno

Fuente: Clarín