domingo, 30 de mayo de 2010

Liberación a la pantalla grande

El viernes arrancó en nuestra ciudad un festival de películas que abordan la temática de diversidad sexual y género. Se llama Libercine y se hace de manera itinerante en distintas ciudades de nuestro país a lo largo de todo el año.

Empezó como una muestra de cine en respuesta a un hecho puntual de discriminación que tuvo lugar en la Universidad Nacional de Córdoba, en 2008. Como crítico de cine, con experiencia en la organización de festivales en nuestro país y en el exterior, Néstor Granda fue convocado por el Centro de Experimentación en Artes de la propia casa de estudios cordobesa para dar una original respuesta al episodio que se quería repudiar.

Así, lo que en ese momento fue una muestra de cine sobre diversidad sexual tuvo tal aceptación en los medios y el público que pronto se convirtió en festival, y comenzó a hacerse en distintas ciudades.

La semana pasada el evento arrancó, por tercer año consecutivo, en Capital Federal y, luego de siete días de proyección de cortos, medios y largos, este fin de semana le tocó el turno a nuestra ciudad. Desde el viernes y hasta hoy, el Festival Internacional de Cine sobre Diversidad Sexual y Género de Argentina Libercine se lleva a cabo en el Pasaje Dardo Rocha.

Organizado por el sitio ViendoCine y el ámbito de reflexión Espacio Queer, y con los auspicios del Incaa (Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales), la dirección nacional de la Juventud del ministerio de Desarrollo Social de la Nación, el Inadi (Instituto Nacional contra la Discriminación, la Xenofobia y el Racismo), la secretaría de Derechos Humanos de la Nación; y con el apoyo de la Universidad Popular Madres de Plaza de Mayo, Libercine otorga menciones a la Mejor Película, Mejor Director/ra, Mención Especial del Jurado y Mejor Cortometraje Argentino.

Aunque 2010 es el tercer año en que se hace, no es su tercera edición, ya que permanentemente recorre el país de manera itinerante.

En diálogo con Hoy, el director de Libercine, Néstor Granda, explicó que, si bien por el momento los productos audiovisuales que abordan la diversidad sexual como tema todavía circulan más bien en festivales o muestras específicas, y no tanto en el circuito comercial, también se nota cómo, progresivamente, van teniendo cada vez más presencia.

En comparación con lo que sucede en otros países, en los que quizás se desarrolla desde hace más tiempo que en el nuestro, Granda señaló que eso no necesariamente implica que lo hagan con más profundidad, sino que, por el contrario, “muchas veces lo hacen de manera superficial y un tanto discriminatoria”, según sus palabras. “Que aborden la diversidad sexual en sus temáticas no implica una apertura, un respeto para con el tema”, reflexionó el director de Libercine, que es docente de Letras, guionista y crítico cinematográfico.

Consultado acerca de las oportunidades que brinda el cine para aproximarse a la temática de género y elecciones sexuales, Granda expresó que, si bien desde cualquier disciplina se puede intentar darle tratamiento, “las artes audiovisuales, quizá, por ponernos en el ojo, en la mirada del otro, permiten un mayor acercamiento”.

Con respecto a las producciones que se han presentado para competir en Libercine, Granda recalcó que se abarcan todas las temáticas relacionadas, aunque admitió que las historias más vistas tienen que ver con gays o trans (travestismo), y no tanto con el lesbianismo o las mujeres convertidas a hombres. En este sentido, precisó que ese hecho probablemente se deba a “cierto ocultamiento que existe en estos grupos”. También hizo hincapié en la existencia de sectores reaccionarios, que se resisten y se oponen activamente a este tipo de iniciativas, aunque destacó que, si no los hubiera, “tampoco tendría sentido crear espacios como Libercine”.

Programación

Ayer se realizó un debate sobre el aborto, y luego se emitió la película Rosa Patria, de Santiago Loza. Hoy se proyectarán tres cortos entre las 16 y las 18, y a las 20 los largometrajes Princesa de Africa, de Juan Laguna, y Marcela, de Gastón Siriczman.

Fuente: Hoy