jueves, 27 de mayo de 2010

Los detalles de la magia

El Bicentenario según Fuerza Bruta. Cómo se realizó y cuánto costó el show callejero que deslumbró a millones.

Por: Sandra Commisso

Fuerza Bruta ya tiene asegurado su pase a la Historia. La compañía teatral fue la encargada de crear, desarrollar y poner en escena (en este caso, en la calle) el espectacular desfile show que cerró como broche de oro, los festejos por el Bicentenario.

"Todavía no terminamos de caer con lo que pasó porque durante el espectáculo estábamos muy pendientes de que todo saliera bien, así que recién ahora estamos tomando conciencia de lo que significó", dice Fabio D'Aquila, uno de los coordinadores generales del show y uno de los fundadores de la compañía, junto a Diqui James.

Las imágenes siguen dando vueltas en la tele de aquí y del mundo y seguramente lo harán por mucho tiempo más. "Para nosotros fue una oportunidad histórica, no sólo por la libertad de trabajo que tuvimos para desarrollar todo el espectáculo sino por la idea misma de tomar la calle y llegar en forma tan masiva a la gente", cuenta.

Según las cifras oficiales, más de dos millones de personajes vieron, en la calle, el show creado por Fuerza Bruta. Y millones más lo siguieron por televisión y otros medios (Ver más información en Sociedad). Las 19 carrozas que recorrieron, en medio de la multitud desde Diagonal Norte hasta el Obelisco y después la Avenida 9 de Julio hasta Independencia, recrearon diferentes momentos históricos de la Argentina. Y de esa recreación no sólo participaron actores profesionales y extras sino cientos de personas de distintas comunidades extranjeras y fuerzas de seguridad integradas al desfile.

"Cada carroza fue como una obrita de teatro en sí misma, con su productor, sus iluminadores, sonidistas, vestuaristas, todo, que duraba cuatro minutos y volvía a repetirse como en una cinta sin fin, a medida que avanzaba el desfile", describe Fabio.

La compañía estuvo ensayando desde octubre de 2009, cuando fueron convocados por la Secretaría de Cultura de la Nación, y a partir de febrero de este año comenzaron el armado de las tarimas y las infraestructuras necesarias para el despliegue escénico. "Los últimos días fueron intensos, casi de 24 horas dedicadas a probar que todo funcionara perfecto", dice.

Luces, trajes de época, efectos de nieve, lluvia, fuego, grúas, camiones, actores, todo estuvo al servicio de un evento sin precedentes. "Fue una experiencia de arte callejero emocionante. La gente lo disfrutó y nos hace felices".

Fuente: Clarín