sábado, 29 de mayo de 2010

Mayra Bonard, en el Rojas

La coreógrafa Mayra Bonard Foto: LA NACION

Una nueva experiencia de cruce

Las relaciones personales vuelven a ser el eje

"Si recibo un regalo hecho con cariño por una persona que no quiero? ¿cómo se llama lo que siento?" La frase pertenece a la escritora Clarice Lispector y forma parte del germen creativo de la nueva propuesta que, la bailarina y coreógrafa Mayra Bonard, estrena hoy en el Centro Cultural Ricardo Rojas. Una experiencia que ha denominado Cariño y que fue construyendo combinando elementos de la danza, el teatro y la música.

También aquí asoma un tema que había desarrollado en su espectáculo anterior, Grandes amigos , el de las relaciones personales. Tres personajes se imponen sobre a un paisaje natural y ellos serán recreados por Ignacio Monna, Victoria Carambat y Federico Fernández Wagner.

"Son tres jóvenes entrando en la adultez - cuenta Bonard-, sus impulsos aparecen sin lógica, son muy vitales. Sus relaciones no tienen que ver con la ley, están por fuera de lo social, se exceden, hay mucha intimidad entre ellos. Juegan como chicos pero son grandes. Y juegan con la seriedad con la que juegan los chicos, se compenetran muchísimo pero, en cualquier momento, eso se puede tornar perverso, algo puede detonar y la situación lúdica, liviana, se oscurece y aparece el erotismo, la sensualidad." Mayra Bonard narra de manera muy apasionada ese mundo que ha ido construyendo en escena. Un mundo interno que proyecta de forma vital y que es muy definitorio en su carrera, tanto cuando formaba parte de El descueve como ahora, que como coreógrafa busca imponer un sello propio a su creación personal.

La creadora habla de su interés por "mezclar géneros y tonos: pasar de una escena dramática, a una grotesca o irónica"; utilizar la palabra, no sólo para contar una historia sino como un elemento que posibilite múltiples asociaciones. A su vez, la música, es casi su principal fuente de inspiración. Y, en Cariño , ha trabajado de manera muy directa con el músico Diego Frenkel para completar con más solidez la concepción de la obra.

"Empiezo un proceso y me gusta ir hacia lo que no conozco -explica -. Trabajo de manera directa con los intérpretes y asoman relaciones interesantes. Así voy descubriendo cosas que no sabía. Llevo a los bailarines-actores hacia algo que intuyo. El desafío es ése, no saber muy bien. Parto de imágenes que despiertan en mi sensaciones, emociones y siempre trato de descubrir el brillo personal que cada intérprete posee."

PARA AGENDAR

Cariño, dirigida por Mayra Bonard.

Centro Cultural Rojas, Corrientes 2038. Sábados, a las 23. $ 20.

Carlos Pacheco

Fuente: La Nación