martes, 22 de febrero de 2011

4323

JOSÉ RAÚL GONZÁLEZ MERLO

Hoy en día es imposible determinar la forma como cada diputado del Congreso vota en materia legislativa. Este anonimato favorece el comportamiento oportunista e irresponsable de los diputados. Sin embargo, lo anterior está a punto de terminar. Si se aprueba la iniciativa 4323, los ciudadanos podrán conocer por primera vez en nuestra historia cómo su diputado vota en el Congreso.

La diputada Rosa María de Frade y el diputado Francisco Contreras han propuesto una de las más útiles iniciativas de ley que este Congreso hubiese podido concebir: la llamada “Ley de Mecanismos de Transparencia y Rendición de Cuentas en la Gestión Parlamentaria”. Un simple mecanismo para llevar registros de la forma como cada diputado vota en cada una de las discusiones de las leyes que el Congreso conoce. Aunque usted no lo crea, hoy en día es imposible saber el comportamiento del diputado por el que usted votó, a pesar de que ya se gastaron siete millones de quetzales en un tablero electrónico para llevar los registros. La falta de voluntad impide saber quién vota a favor o en contra de qué ley. Esto puede acabar con la aprobación de los, apenas, cinco artículos de la nueva iniciativa de ley.

Sin embargo, nuestro Congreso no es uno de los organismos del Estado más desprestigiado por gusto. La situación actual es una que privilegia la actitud oportunista e irresponsable de la mayoría de diputados. La falta de transparencia actual favorece que los congresistas aprueben o rechacen leyes sin que puedan ser individualmente responsabilizados. Los ciudadanos no podemos conocer si nuestros representantes efectivamente nos representan o si cada uno vota según le conviene a él en lo particular.

Desde la perspectiva ciudadana, los diputados no pueden ni deben gozar de una impunidad semejante. Si, como dice la Constitución, el poder soberano radica en el pueblo, el pueblo tiene el derecho a saber cómo están votando aquellos a quienes se les delega temporalmente el poder. Es una verdadera ofensa a los ciudadanos que, a estas alturas del partido, no podamos saber cómo votan nuestros representantes. Es un elemental principio democrático que los diputados tengan que rendir cuentas a la ciudadanía. Para ello, es básico conocer cómo votan y determinar si vale la pena que mantengan el privilegio de ser nuestros representantes.

Así que si el Congreso tuviese una sola cosa que aprobar en este año, la iniciativa 4323 debería ser esa cosa. Es lo mejor que este Congreso le puede heredar a la ciudadanía en su último año. Sin embargo, no será fácil y, por ello, los ciudadanos debemos exigir y presionar para que los diputados renuncien al manto de impunidad del que actualmente gozan y dejen una legislatura más transparente.

Artículo publicado en el diario guatemalteco "Prensa LIbre", el día martes 22 de febrero 2011.