viernes, 25 de febrero de 2011

Bochinche

Estuardo Zapeta

Asemejan estos “frentistas” a las “maras”, las cuales logran objetivos mediante la extorsión y el delito impune.

El bochince paga, y paga bien”, podría ser una de las sentencias con las cuales acciona el autodenominado “frente nacional de lucha (fnl)”, y cuya presencia ya hemos observado en casi todos los temas que involucren desorden, ilegalidad y violación a los derechos de terceros.

Y por eso me pareció curioso que aunque la mismísima Corte de Constitucionalidad amparara a la Cámara del Agro, a la Cámara de Industria, y a la Cámara de Comercio, e indicara al Presidente, al Ministro de Gobernación, y al Director General de la Policía Nacional Civil (PNC) qué hacer y cómo hacerlo en caso de bochinche en cualquier punto del país, y los bochincheros tuviran conocimiento de tal disposición, aún así los tales salieran a bloquear los pasos que pudieron, principalmente los fronterizos, y a retar a la CC y a los guangos del presidente, ministro y director policial. ¿Habría, pregunto, algún “acuerdo” entre gobierno y el “frente”?

De hecho, al tal “frente” se le ha visto desde bochinches en San Juan Sacatepéquez hasta en apoyo de huelgas de un tal grupo “epa” que paralizó la Usac por más de 50 días. Éstos mutan.

El amparo de la CC a las Cámaras debe señalarse, garantiza el Derecho de manifestación, pero también garantiza el Derecho a la Libre Locomoción. O sea, que ambos Derechos están garantizados y la defensa de uno no implica la violación del otro, ya que quienes tal delito cometan deslegitiman su “lucha”, y se convierten en tiranos de quienes no sólo no apoyan su “causa”, sino que hacen del delito mismo una forma de obtener “ganancias” mediante el chantaje y la extorsión como medios de lograr sus dudosos objetivos, que de todos modos ellos mismos saben que no podrían alcanzar por medio del diálogo y la razón, porque no están dispuestos al primero y carecen de la segunda.

Asemejan estos “frentistas” a las “maras”, las cuales logran objetivos mediante la extorsión y el delito impune.

Esa metodología en cualquier parte del mundo se llama “terrorismo”, palabra que tememos usar en Guatemala, como si llamándole de otra manera —manifestación pacífica, demanda popular, o reivindicación— se le quitara la naturaleza ilegal e ilegítima al método utilizado.

Por qué, me pregunto, nos da miedo llamar a los bochincheros lo que son: unos terroristas que utilizan la criminalidad para lograr sus objetivos, sean extorsiones de los transportistas en el caso de los mareros, sea control territorial por parte de los “narcos”, o aumento de presupuesto por parte de los del “fnl.”

Pero lo peor de todo es que los “frentistas” lo hacen a plena vista de las autoridades sin que éstas siquiera puedan reaccionar como la Ley les manda, y, en el caso de ayer, la misma CC había “apercibido” al Presidente, al Ministro y al Director de la PNC para que evitaran los bloqueos. Y a los tres parece que la CC, junto con los del “fnl”, se la pasan por el arco del triunfo.

No existe diferencia entre estos delincuentes terroristas incapaces de conseguir sus objetivos por medios legítimos y legales, y ahora hasta con la “alcahuetería” de las autoridades, las cuales desobedeciendo a la CC nos demostraron que están del lado de la delincuencia y el terrorismo.

Fregados estamos.

Artículo publicado en el diario guatemalteco "Siglo XXI", el día viernes 25 de febrero 2011.