martes, 8 de febrero de 2011

¿Servicio cívico?

PEDRO TRUJILLO

¿Tienes entre 18 y 24 años?De ser así, el Gobierno acaba de endilgarle la obligación de realizar 728 horas de servicio cívico. ¿Alguien te consultó?, ¿estás enterado del tema?, ¿sabes cuándo se publicó la norma? o ¿cuándo se debatió? Seguro que la respuesta a todas las preguntas es un rotundo “no” y acabas de sorprenderte por lo que sin tu permiso ni conocimiento te colgaron.

Mientras en las sociedades desarrolladas cualquier servicio a la comunidad —salvo los debidos a sentencia judicial— tiende a ser voluntario y altruista, estos gobiernos populistas arrean para atrás y vuelven a normar lo que hace más de 20 años desapareció en aquellas. El discurso oficial dice que “por ahora” será voluntario, pero como hay intención de que vaya creciendo el número de puestos terminará por no haber suficientes candidatos. Entonces, podrán llamar a todos los comprendidos entre las edades indicadas. Si estudias, tienes una empresa o estás en proceso de consolidar tu negocio, vete despidiendo. El todopoderoso Ejecutivo te enviará, con un salario de miseria, a trabajar en los asuntos que determinen de utilidad pública. Aunque más sofisticado y moderno, el modelo es similar a las milicias cubanas y venezolanas. Un grupo de manejables al servicio de un estado opresor y manipulador que con cualquier excusa social —de esas que sobran— termina por hipnotizar a los que no tienen empleo o a joder a quienes lo tienen. El Ejército no repartirá más bolsas solidarias, ahora lo harán los chicos del servicio cívico. Las patrullas de seguridad serán complementadas por los chicos del servicio cívico, y el acarreo de manifestantes y movilización de los mismos lo organizarán y ejecutarán los chicos y chicas del servicio cívico. Otra manera de ganar adeptos para la causa política de la revolución populista que nos auguran oscuros personajes en la sombra que mangonean esta administración. Su coordinador: un ministro cesado por una corte de justicia, por incumplir sus deberes y que debería estar inhabilitado para todo cargo político.

De momento, joven entre 18 y 24 años, has perdido tu libertad. El Gobierno determinará anualmente, como dice la norma, cuántos tienen que formar parte de esa milicia que están creando a bajo costo y menor eficacia, salvo para los fines espurios de quienes retuercen la mente, sacrifican a las personas y pretenden manejar el país como si de un circo de títeres se tratase. El solo hecho de que el artículo 4 del reglamento incluya la palabra “deberán”, en lugar de “podrán”, es para desechar el resto por improcedente. Sin ninguna razón te obligarán a que aparques tus proyectos, tus éxitos, tu familia, tu trabajo y te dediques a lo que el gobierno de turno decida. En lugar de que nuestros empleados trabajen para nosotros, tú que los eliges, deberás trabajar para aquellos que votaste e irás a su ritmo, lo harás donde él decida y cuando lo estime oportuno. ¿Creías ser libre?, pues te equivocaste, nos la clavaron, no te avisaron. Reacciona, o dentro de poco estarás vestido de caqui o verde oliva, desfilando marcialmente al son que toque el dictadorzuelo de turno y sometido, por Q8.50 la hora, a esos “príncipes de la democracia”, “adalides de la libertad y de la igualdad” y “padres de la patria”.

Mal estábamos, pero nos superamos. Los viejos seguimos dóciles y decadentes; a los jóvenes, la mayoría en este país, los quieren adoctrinar y manipular. ¡Quien gritaba libertad alguna vez, se durmió!, o se acobardó.

Artículo publicado en el diario guatemalteco "Prensa Libre", el día martes 08 de febrero 2011