martes, 29 de marzo de 2011

El triunfalismo del PP


Estuardo Zapeta

Veremos si el yeneral electric 2.0 le jala un poco la rienda y el bozal a varios de sus seguidores.

Estamos jodidos todos ustedes. Por un lado, la araña que quién la entiende, porque un día quiere ser “nuestra madre”, el siguiente “se divorcia” —o sea madre soltera, para estar a tono con la realidad nacional—, y dos días después quiere “casarse” con nosotros. Pues a saber quién entiende a esta “doña”, pero los antropólogos veríamos una conducta “incestuosa” con tanto arreglo “de afinidad y consanguinidad” en esas relaciones de “grado” que no teniéndolas, decía ella, con el susodicho, mejor decidió establecerlas con nosotros. (A ese ritmo de propuestas indecentes prefiero ser huérfano, asexual y soltero.)

Simón, muchá, es que la mara no atina.

Pero los que le atinan menos son los autodenominados patriotas que andan en calidad de “repartidores de la vaca” sin tenerla. De veras, éstos sí andan por la calle de la amargura.

Miren pue: El yeneral electric 2.0 anda vuelta y vuelta por Guate, anunciando, según él, su aplastante victoria sobre la ruquita aquella, y tan aplastante, dicen ellos, será el triunfo que hasta en primera vuelta voltearán a los competidores. (De hecho, me pareció interesante que por fin saliese el yeneral electric 2.0 con todo y mujer en la asamblea, porque ya era hora, dado el hecho de que la cercana competidora no puede salir con el mariachi por haberse “sacrificado” por Guate, dice ella, tonces el yeneral aprovecha para airear a la esposa, con quien sí forma grado).

Y no soporto ese triunfalismo patriotero. Es que andan en calidad de verdugos asustando a medio mundo de los males que les propinarán a los “infieles”, o sea a todos los que ni en cuenta, de no acatar sus órdenes. Tranquilos mis cuques, que el yeneral no está de “alta”, y aquí las órdenes se discuten ampliamente, sean de él o de la araña.

A la risa me han llevado aquellos que me cuentan que ellos serán los “ministros de aquí, los ministros de allá, los directores de esto, los jefes de lo otro”, retahíla de corruptos, ni han llegado al poder, y a saber si llegarán, y ya se están repartiendo el cuero. No muchá, de veras, se les puede revertir la babosada y pueden terminar como en la elección anterior donde, espero, hayan aprehendido que los triunfalismos salen caros. (Jamás olviden que en Guatemala gran negoción pérez es ser “eterno” . . . eterno candidato, pues).

Veremos si el yeneral electric 2.0 le jala un poco la rienda y el bozal a varios de sus seguidores y les pide humildad, sencillez y realismo. Si todavía no tienen nada, y a como va la cosa, con el “fraude” a toda velocidad, a saber si llegarán siquiera a la vuelta de la esquina.

También muy mal por el yeneral poner a su retoño de candidote. Los fogueos no cuentan. De veras, ahora no tiene boca para decir algo de la voracidad de la arañita, porque anda en las mismas, queriendo generar una monarquía naranja.

Cuidado, que a los patrioteros tanto “trinfulismo” se les puede convertir en una sonora derrota. Y entre más alto se suban ustedes, más duro es el guamazo que se van a meter y esa experiencia ya la vivieron en las pasadas elecciones.

Continuará...

Artículo publicado en el diario guatemalteco "Siglo XXI", el día martes 29 de marzo 2011.