miércoles, 9 de marzo de 2011

La necesaria reforma policial


Verónica Spross de Rivera

Se necesitan hechos concretos y pasos en una dirección firme.

La precaria situación de la Policía Nacional no es novedad. Desde hace algún tiempo vemos los efectos de la desatención al problema. El planteamiento de Helen Mack, comisionada presidencial para la Reforma Policial, al Ministro de Gobernación pone en evidencia la necesidad de abordar el tema con seriedad por parte de toda la sociedad guatemalteca. Brindar y garantizar seguridad a los ciudadanos es la primera y más importante función que se asigna al Estado. Si la incumple está fallando en la esencia fundamental de su existencia.

La comisionada expuso el plan estratégico en una reunión en el Congreso de la República. Hizo ver que entre los problemas pueden mencionarse la falta de agentes, problemas en la infraestructura de las estaciones policiales, carencias en mantenimiento, insuficiente equipamiento, problemas en abastecimiento de combustible, deficiencias en las licitaciones, entre otros. Asimismo indicó que tenemos 26 mil agentes, cuando deberíamos tener 70 mil. Al final, el resultado que tenemos es un trabajo con pobres resultados y deterioro en los indicadores de delincuencia y criminalidad.

Será necesario hacer una reforma profunda y estructural a la Policía Nacional Civil. Los expertos coinciden en la necesidad de revisar la carrera policial, para que sea atractiva y tenga incentivos adecuados. La formación de recurso humano es una prioridad de tal forma que puedan responder a los requerimientos de la población, con la suficiente preparación.

Héctor Rosada, por su parte, ha propuesto una refundación de la Policía en tres aspectos: una policía de prevención, otra de investigación criminal especializada y otra de fuerzas especiales para el combate del crimen organizado y delincuencia común. Estarían éstas coordinadas por un Ministerio de Seguridad. Es una propuesta que deberá confrontarse con otras, buscando un análisis costo-beneficio entre las distintas opciones.

Lo que sí queda claro es que es indispensable reformar la PNC, aunque seguramente será el nuevo gobierno quien asuma tan importante tarea. Se podría empezar a sentar las bases de dicha reforma si se toma en serio el plan presentado por la comisionada Mack y se inician ciertas acciones necesarias. Se necesitan hechos concretos y pasos en una dirección firme. Si corresponde al Ministro de Gobernación tomar ciertas decisiones, es el momento de hacerlo. Si es el Congreso el que debe asumir un rol más protagónico, es importante que lo asuma con responsabilidad.

Como complemento, Uribe recetó 27 medidas para mejorar la seguridad, entre ellas se prioriza comprometer a todas las instituciones y sectores de la comunidad para un fin común, tomar acciones clave y tener voluntad política para actuar. Uno de sus mensajes que deberemos analizar e impulsar es la participación de los gobiernos locales en los asuntos de seguridad. En resumen, tenemos un desafío tremendo de fortalecer el sistema de seguridad, lo cual atraviesa por el necesario y urgente fortalecimiento de la Policía. Es necesario unir esfuerzos como sectores para alcanzar el objetivo deseado: vivir en paz y con seguridad.

Artículo publicado en el diario guatemalteco "Siglo XXI", el día miércoles 09 de marzo 2011.