lunes, 14 de marzo de 2011

Ser o no ser parientes


Marta Yolanda Díaz Duran

“Cualquier persona que tiene el poder de hacerte creer lo absurdo, tiene el poder para hacerte cometer injusticias”.

Ese es el dilema de Sandra Torres y Álvaro Colom. Unidos en matrimonio. Del verbo transitivo unir: “Juntar dos o más cosas entre sí, haciendo de ellas un todo” (DRAE). Como cantaban los Timbiriche en la década de los 80 del siglo pasado: “Tú y yo somos uno mismo”. O sea, que si yo (Colom) no puedo ser candidato presidencial de nuevo, tú (Torres) tampoco. Unidos en las buenas y en las malas. ¡Y vaya que ha sido buena la vida de la pareja presidencial en los últimos tres años!

Ser o no ser pariente del Presidente, lo que no es conveniente para las aspiraciones de Torres. ¿Valorará más, la todavía primera dama, su deseo de reinar que el amor que la ha hecho acompañar hasta hoy a Colom? ¡Qué novelón! Lástima que al final, si sus ambiciones se llegan a concretar, quienes haremos el papelón de nuestras vidas seremos nosotros, los ciudadanos, los pagadores de impuestos, los creadores de riqueza, manteniendo por cuatro años más a los saqueadores mencionados y su séquito de seguidores.

Dejaron plasmado los constituyentes de 1985, en el artículo 186 de la actual Carta Magna de Guatemala, que “No podrán optar al cargo de Presidente o Vicepresidente de la República: … c. Los parientes dentro de cuarto grado de consanguinidad y segundo de afinidad del Presidente o Vicepresidente de la República, cuando este último se encuentre ejerciendo la Presidencia”… Lamentablemente olvidaron los mencionados que siendo el sistema legal vigente positivista, nos hubieran ahorrado muchas confusiones (léase interpretaciones arbitrarias), aunque fuese redundante, agregar dos palabras y un artículo: “Incluye al cónyuge”. ¿Acaso era tan complicado? ¡Ah! Los políticos y sus trampas.

Con sólo consultar el DRAE se aclara la posible duda. La definición del adjetivo “pariente” es la siguiente: “Respecto de una persona, se dice de cada uno de los ascendientes, descendientes y colaterales de su misma familia, ya sea por consanguinidad o afinidad”. Otro término que considero importante definir para este caso es parentesco (nombre masculino): “Vínculo por consanguinidad, afinidad, adopción, matrimonio u otra relación estable de afectividad análoga a esta”. Y para finalizar, ¿qué significa el adverbio de lugar “dentro”? “En la parte interior de un espacio o término real o imaginario”. I rest my case: es evidente que la prohibición incluye a la esposa del Presidente. Sin embargo, nos guste o no, la decisión final la tomarán los próximos magistrados de la Corte de Constitucionalidad.

Termino con una idea del ilustrado francés del siglo dieciocho François Marie Arouet, conocido universalmente como Voltaire: “Anyone who has the power to make you believe absurdities has the power to make you commit injustices”, cuya traducción libre y mía es: “Cualquier persona que tiene el poder de hacerte creer lo absurdo, tiene el poder para hacerte cometer injusticias”. La única solución para este y muchos problemas es el cambio del sistema político.

Artículo publicado en el diario guatemalateco "Siglo XXI", el día lunes 14 de marzo 2011.