viernes, 4 de marzo de 2011

Una carta pastoral esperanzadora

Ramón Parellada

La Conferencia Episcopal de Guatemala publicó en enero de este año una carta pastoral que contiene elementos esperanzadores para nuestra Guatemala y el mundo entero. El documento se titula: Construir en justicia, inspirados por Dios.

Si bien siempre hay algunos elementos que pueden tener diferentes matices de interpretación y que requeriría más de un artículo para explicarlos, prefiero enfocarme ahora en aquellos aspectos que encuentro sumamente positivos.

Los obispos reconocen la realidad actual en que la familia es la unidad social más importante dentro de la sociedad y cada día está siendo más y más vulnerable. Si la sociedad va a salir adelante, es importante que la familia esté integralmente bien formada y se mantenga unida.

Además, ven en esta realidad un deterioro del medio ambiente, un irrespeto a la vida desde su concepción, problemas en cuanto a calidad de educación, alimentación inadecuada, pobres servicios de salud, falta de plazas de trabajo estables y adecuadamente remuneradas, entre otros.

Siguen con gran preocupación sobre le generalización de la criminalidad y la violencia, la pobreza y la desigualdad y un estado débil y corrupto.

Luego de analizar la realidad, los obispos presentan una propuesta de desarrollo humano integral basado en la ética de las acciones humanas.

Entre las cuestiones concretas reconocen la importancia en cuanto a que el Gobierno retome su función básica y la cumpla a modo de garantizar que los ciudadanos podamos vivir tranquilos y serenos. Reconocen la importancia de alcanzar un mayor desarrollo medido por varios indicadores económicos, aunque acotan que el desarrollo humano no es únicamente económico, pero lo consideran positivo.

En cuanto a la empresa, cito textualmente: “Un factor esencial del desarrollo en el campo económico es la empresa, entendida como forma organizada del empeño productivo, en el que una diversidad de personas contribuye con el aporte de innovación productiva, de capital y de trabajo”. ¡Tantas veces se ha criticado y atacado a la empresa y al empresario! Muy oportuno este comentario.

También considero claro y adecuado el comentario sobre la globalización que cito textualmente: “Oponerse ciegamente a la globalización sería una actitud equivocada que acabaría por ignorar un proceso que tiene también aspectos positivos, con el riesgo de perder una gran ocasión para aprovechar las múltiples oportunidades de desarrollo que ofrece”.

Finalmente, destaca la importancia de la educación: “Siendo responsabilidad primera de los padres, la familia bien constituida sigue siendo el medio para la transmisión de valores que son necesarios para el bienestar y desarrollo de quienes la conforman, así como de la sociedad”. Considero que la educación pública está legislando para quitar este papel a los padres de familia. Para los obispos es importante que la educación incluya la formación religiosa y ética, priorizando los valores a modo dar fundamento a la propia vida y sentido al ejercicio de la liberad.

Los obispos han logrado plasmar en esta carta pastoral el sentir de la mayoría de los guatemaltecos preocupados por que en este país disminuya la pobreza, la violencia y recobremos el sentido de justicia. Si bien siempre hay algunos temas que requieren alguna explicación más profunda, considero que es recomendable su lectura y es un mensaje muy positivo para nuestro país, un mensaje esperanzador que nos devuelve el ánimo.

Artículo publicado en el diario guatemalteco "Siglo XXI", el día jueves 03 de marzo 2011.