jueves, 14 de abril de 2011

¿Cuál carga fiscal?


JORGE JACOBS A.

Casi no hay burócrata internacional que pase por Guatemala que no cante siempre la misma cantaleta: “la carga tributaria en Guatemala es muy baja y así no se puede prosperar, lo que necesitan es pagar más impuestos”. Considero que ese argumento está completamente errado, pero por si eso no fuera suficiente, quienes hacen esa acusación ni siquiera se toman el tiempo de revisar sus cifras y basan sus erróneas acusaciones en mentiras. El caso más reciente es el del embajador de Alemania en Guatemala.

No quisiera utilizar el argumento de las cifras, ya que considero muy cierta la frase que popularizó Mark Twain: “Hay tres clases de mentiras: las mentiras, las malditas mentiras y las estadísticas”, sin embargo, como ese es el argumento que utilizan todos los burócratas, entonces por lo menos que sepan de lo que están hablando.

De entrada, para darle validez a su argumento, comparan peras con manzanas. Es decir, para describir la “carga tributaria” en los países desarrollados utilizan una cifra que incluye no solo lo que se paga en impuestos, sino también todo lo que se paga en los impuestos a las planillas y algunas otras “contribuciones sociales”, pero cuando hablan de la carga tributaria en Guatemala, se refieren únicamente a la que tiene que ver con los impuestos, y no con esos “extras”. Quizá porque ni están enterados de lo que dicen, o porque es la cifra que más fácilmente encuentran, o porque es muy difícil hacer una comparación más exacta, o simplemente por la mala fe de darle peso a su acusación. En el ejemplo en mención, el embajador de Alemania dice que los alemanes tienen una carga tributaria del 38%, mientras que la de los guatemaltecos es del 10.5%.

Lo cierto es que si comparamos peras con peras, nos encontramos con algunas sorpresas. Por ejemplo, si busca usted la información sobre los ingresos tributarios —la “carga tributaria” que excluye lo de las planillas y las “contribuciones sociales”—, resulta que las cosas no son como nos las pintan los burócratas internacionales. Para efectos de comparación, utilicé las cifras de ese rubro que encontré en el sitio tradingeconomics.com, que a su vez utiliza cifras del Banco Mundial. Como no tenían las cifras para todos los años, saqué el promedio del 2001 al 2007. Y el resultado es:

Alemania, 11.28%

Guatemala, 11.59%

Como verá, cuando se comparan peras con peras, resulta que en Guatemala el Gobierno recauda, proporcionalmente, más impuestos que el de Alemania. Y si a esas vamos, en el caso de Guatemala, con casi el 80% de la economía en la informalidad, apenas el 20% que está en la economía formal paga en impuestos una carga incluso mayor que la pagada por “todos” los alemanes. Y todavía debemos aguantar las fraudulentas recriminaciones de que los guatemaltecos no pagamos impuestos.

Así que no hay que creerse de primas a primeras las declaraciones de los burócratas que, como vemos, pueden distar mucho de la realidad. Debemos entender en todo esto que son parte interesada, ya que todos ellos viven, muy bien por cierto, de los impuestos que pagan las personas productivas.

Los peores son los de los organismos internacionales y del sistema de las Naciones Unidas, que no solo viven de los impuestos que otros pagan, sino que andan por el mundo recriminándole a la gente que pague más impuestos, pero ellos no pagan ninguno porque se consideran “clase aparte”. ¡Hipócritas!

Artículo publicado en el diario guatemalteco "Prensa Libre", el día jueves 14 de abril 2011.