martes, 19 de abril de 2011

El pisto y los votos


JOSé RAúL GONZáLEZ MERLO

El dirigente sindical magisterial Joviel Acevedo lo hizo de nuevo: consiguió un incremento salarial de más de 10% a cambio de nada y subió al presidente Colom a la tarima para anunciarlo conjuntamente. Un aumento de salario de dos dígitos es justamente lo que ambos, Colom y Acevedo, necesitaban en un año electoral: pisto a cambio de votos y apoyo político. En esta época de divorcios por conveniencia, este no puede ser un mejor matrimonio por conveniencia.

Acevedo es un experto en obtener todo sin dar nada a cambio. Sin el ánimo de quitarle méritos a sus tácticas terroristas, planear una huelga ilegal magisterial y paralizar el país, en un año electoral, es la combinación adecuada para obtener lo que hubiese querido. Agregue a ello un presidente con urgencia para reelegir a su ex esposa y, la verdad, le resultó muy fácil a Acevedo. Subir a la tarima para avalar lo hecho por el “dirigente” fue tan solo el último acto de su sumisión. Quedó claro quién está en control de la educación del país y quién es su “operador político”. El presidente “ya cumplió” —dijeron— … ahora que los diputados vean de dónde sacan la plata… lindo, ¿no?

Un incremento salarial de Q900 millones, sin fuente de financiamiento, como el que se ofreció durante las “negociaciones”, es otro acto de irresponsabilidad en la larga lista que nos heredará este gobierno. El anuncio cae en la misma semana en la que el Congreso dice que tramitará otro multimillonario endeudamiento adicional. Resulta que no hay plata para pagar la “deuda flotante” que tiene el Ministerio de Comunicaciones con sus contratistas. La forma más fácil de pagar es continuar con el endeudamiento que este gobierno ha iniciado. Para cuando finalice este año, la deuda pública se habrá casi duplicado desde que la UNE tomó el poder. Por cierto, ¿de dónde cree que vendrá el financiamiento para el aumento salarial magisterial? De acuerdo al mismo ministro de Finanzas: “De más de seis préstamos que están pendientes”. Más lindo, ¿no?

Al final del día el “maestro” Acevedo no adquirió un solo compromiso público en todo este proceso, habiendo logrado que el incremento salarial fuera retroactivo a enero. No hay compromiso de reponer un solo día de clases o dar más clases al año, ni mucho menos de mejores resultados de los patojos. Nuestro país ocupa el puesto 130 de 138 en calidad educativa en matemáticas y ciencias, pero Acevedo no ofreció colaborar a mejorar ese vergonzoso resultado. Como tampoco parece importarle al presidente Colom. Solo el pisto y los votos, la foto en la tarima y los discursos de los “derechos adquiridos” y las “conquistas sociales”. ¿Obligaciones?... Nada que ver. Total, los patojos no votan y cuanto más ignorantes salgan, más votos para la demagogia y el populismo.

Artículo publicado en el diario guatemalteco "Prensa Libre", el día martes 19 de abril 2011.