martes, 5 de abril de 2011

Nuevas generaciones


JOSé RAúL GONZáLEZ MERLO

A como van las cosas, mi generación está entregando a la próxima un país más corrupto y más violento de lo que nosotros recibimos. Claramente, a pesar de los frutos de los esfuerzos en otros campos, hemos fracasado en entregar un país con mejores perspectivas. Con todo y eso, las nuevas generaciones de ciudadanos han demostrado tener las ganas y la garra para hacer el esfuerzo de sacar adelante a nuestro país. Tenemos la obligación moral de apoyarlos. Las nuevas generaciones están demostrando que están dispuestas a hacer los sacrificios necesarios para componer nuestro país.

El Movimiento Cívico Nacional (MCN), por ejemplo, está integrado fundamentalmente por gente joven que ha tomado un importante protagonismo en la discusión y propuesta de soluciones a los principales problemas nacionales. Alrededor de esta organización hay muchas otras, también integradas por jóvenes, que comparten la misma voluntad de participar para que las viejas generaciones de políticos no les dejen un peor país.

El recurso de amparo que se presentó en contra del divorcio de los Colom Torres fue elaborado por un grupo de estudiantes de Derecho. ¿No les parece increíble que sean estudiantes quienes ahora están dando cátedra de defensa de la Constitución? A mí me parece que no solo es increíble, sino vergonzoso para todos los profesionales que hablamos mucho sin mover un dedo. Los jóvenes están mostrando carácter y temple. Y no se están dejando manipular, como era antes. Estos jóvenes no andan destruyendo, quemando, pintando o amenazando. Lideran con el ejemplo, con capacidad y solvencia moral. Son verdaderamente admirables.

El viernes pasado los estudiantes de último año del Colegio Internacional —en donde estudia mi hijo— realizaron una actividad en la que cada uno debía presentar su “Plan de Vida”. Como era de esperarse, todos querían continuar superándose. Había una gran diversidad de intereses. Unos querían ser médicos, otros arquitectos, sicólogas, ingenieros, abogadas, etcétera. Pero lo que me llenó de gran satisfacción es que, en medio de la diversidad de carreras, había un común denominador: todos expresaron que querían hacer algo adicional por sacar adelante a su país. Algunos ya estaban involucrados en actividades de servicio a la comunidad. Mi reconocimiento a las autoridades y docentes del colegio.

Algo tienen estas nuevas generaciones. No solo están más informados, también están más conscientes. Tienen más recursos de los que tuvo la generación anterior, pero no por ello se han quedado en la zona de confort. Vienen con menos paradigmas y tienen más ganas de aportar en el rescate de su país. Ellos son la luz al final del túnel. Lo menos que podemos hacer el resto de ciudadanos es apoyarlos y participar con ellos. Vergüenza nos debería dar…

Artículo publicado en el diario guatemalteco "Prensa Libre", el día martes 05 de abril 2011.