viernes, 8 de abril de 2011

Socialismo y “compadre hablado”


Estuardo Zapeta

Vienen todos estos de la misma cepa, de la más haragana, que no creen en la empresarialidad.

Nadie le había preguntado. Él solito cayó por su propia garganta, profunda por cierto. Era ese ese “diri-gente maje-sterial” quien explicaba, el pobre, con vehemencia que todo el bochinche no era una cuestión de “compadre hablado” con el Gobierno, una especie de globo, que se decía, habían lanzado en contubernio “gobierno-maje/stereo” para quitar la atención del rollo del “divorcio por amor” del trío presidencial.

No, no era “compadre hablado”, decía, mientras la pregunta resonaba ¿y quién lo preguntó? Explicaciones no pedidas son culpas y compadres aceptados, que es igual a “la piraña por la boca cae”.

Ah mis socialistas chapines, tan burdos, tan simples, tan legos.

Así son ellos, Presidente y dirigente “bochinchero”, de la misma casaca, de aquellos que les encanta repartir lo que no han ganado, que “redistribuyen” lo que no han producido, que son solidarios ellos con lo que le confiscan “vía la Ley” a otros. Por supuesto que lo suyo no lo reparten, ya que estas almas presuponen que los recursos preexisten, y como en Jauja, sólo se trata de “concentrarlos” y decidir su distribución.

Vienen todos estos de la misma cepa, de la más haragana, que no creen en la empresarialidad, pero sus ONG, sus sindicatos, sus programas de “coerción social”, son “empresas” familiares. No creen en el empresario, pero es el primero a quien miran cómo, cuánto, qué, y dónde quitarle la producción, porque en esa estupidez que ellos llaman “igualdad”, son ellos los que se sienten con el “don divino” de redistribuir.

Los socialistas guatemaltecos son huevones que andan exigiendo reformas fiscales pero para los que producimos, y, vea usted la sorpresa, en las leyes de dizque “reforma” siempre salen exonerados ellos y sus compinches del pago de tributos. Vaya retahíla de hipócritas que le temen al riesgo propio, pero se apoderan del resultado de quienes sí tomamos el riesgo.

Ellas y ellos se la pasan en celebración de falsos “mártires, héroes, heroínas y compañeros”, que sin haber producido más que guerra y muerte, ahora elevan al nivel de cuasi beatificación y construyen con eso una religión —dogma, iconografía, ceremonia, letanías y santorales— que imponen a “las clases sociales” para adoración generalizada.

Esas mentes brillantes, pseudointelectuales, secta que sigue a la tal “marta jorneker”, tienen como dogma una imposible “igualdad” que ellas y ellos (por eso del feminismo marxista) administrarán, porque cualquier otra forma de libre asociación es inválida (bisneros son), y será, dicen; “legítima” si ellas y ellos la “manejan” para los más “desposeídos”.

Son esos seres los que argumentarán una lucha contra la pobreza para subsanar las “imperfecciones” de una sociedad injusta y en La Reforma gritarán insensateces como “las grandes mayorías, la estructura de la coyuntura, el bienestar de los desposeídos”, y tanta otra mulada apelando a los sentimientos, no a la razón.

Ah los socialistas chapines, tan repartidores, tan bochincheros, tan haraganes, que se ganan la vida entre “compadres hablados”.

Artículo publicado en el diario guatemalteco "Siglo 21", el día viernes 08 de abril 2011.