martes, 3 de mayo de 2011

¡21 por ciento!


JOSé RAúL GONZáLEZ MERLO

Vaya ironía. El día que Prensa Libre reportaba que la recaudación fiscal del 2011 va como cañón, esa misma mañana el presidente Colom presentaba sus intenciones para aumentar los impuestos. Nunca antes en nuestra historia se había visto esta velocidad de crecimiento en el pago de impuestos. Claramente, el ciudadano está cumpliendo su parte ayudado por una incipiente recuperación económica. Claramente también, el Gobierno ha dejado de cumplir la suya al simplemente exigir más sin rendir cuentas.

Visualice la calidad de personajes representados en esa reunión: los jefes de bancada del Congreso y secretarios generales de partidos políticos quienes, de acuerdo con la última encuesta de Latinobarómetro, gozan de la confianza de únicamente el 14 por ciento y 17 por ciento de la población respectivamente. Y, por supuesto, el Gobierno de la República que, con un 24 por ciento de índice de confianza, pretende convencer a los dos anteriores de la “necesidad” de aumentar impuestos. No en balde la población ya no se cree la promesa oficial más incumplida: primero subimos impuestos y luego damos resultados de transparencia y manejo honrado de los fondos…

Pero el colmo de los colmos es que los “testigos de honor” eran los representantes de la “comunidad internacional” quienes sí parecen darle el 100 por ciento del beneficio de la duda al Gobierno y nunca han dejado de apoyar cualquier cosa que implique aumentar los impuestos en Guatemala. Enamorados con el concepto de que más gasto público es igual a más desarrollo, se hacen de la vista gorda con la rampante corrupción y despilfarro. Total, ellos no pagan impuestos en Guatemala.

Los que sí pagamos impuestos somos los ciudadanos y las estadísticas oficiales indican que en marzo se pagó un 40 por ciento más que el mismo mes del año anterior, y durante el primer trimestre del 2011, la recaudación ha crecido 21 por ciento. Nunca antes se habían observado esas tasas de crecimiento en el pago de impuestos. Aún así, el Gobierno continúa gastando cada vez más rápido de tal manera que el déficit fiscal ha llegado a cifras récord que amenazan con llevarnos a una crisis.

Los ciudadanos no tenemos por qué sentirnos avergonzados de la supuesta “baja recaudación” de impuestos. Cada mes, cada año, el Gobierno recibe más fondos, pero su malversación, por parte de los gobernantes ha contribuido a la erosión de confianza que demuestran las estadísticas. El Gobierno, el Congreso y los partidos políticos no gozan ni de la confianza ni de la legitimidad para imponer a los ciudadanos tasas más altas de impuestos; mucho menos la comunidad internacional.

Las pretensiones de aumentar las tasas son ilegítimas e innecesarias. Cuando tengan la confianza y la legitimidad vengan a pedir más. Mientras tanto, ¡rindan cuentas y den resultados!

Artículo publicado en el diario guatemalteco "Prensa Libre", el día marte 03 de abril 2011.