martes, 10 de mayo de 2011

Aracno-fraude


Estuardo Zapeta

Nuestra pirámide poblacional tiene una sólida base juvenil y de nuevos ciudadanos.

Miren muchá, esta babosada cada día se está poniendo color tarántula, ya que en nuestras narices están haciendo el fraude y nosotros ni enterados. De veras. Los números publicados ayer por Siglo.21demuestran una de mis teorías básicas acerca de cómo hacer un fraude sin que se note, y para tal aracno-hazaña el Renap es pieza pivotal en el tejido de esa fina tela.

O no me vayan a decir que en los números publicados ayer aquí no se percataron que el grupo de edad más proclive al yeneral electric 2.0 es precisamente el grupo que no tiene el tal DPI.

He ahí el “fraude legal.” Igual que el “divorcio por amor”.

Los “renapentistas” diseñaron esa cosa exclusivamente para que fracasara el día de las elecciones, y el fracaso se inicia con no permitir que el público anti-araña vote. Esa audiencia es joven, urbana, con escolaridad promedio, pero sin DPI.

Léase: el grupo de edad entre 18 y 30 años, en el cual el yeneral 2.0 tiene más fans no podrá votar porque, oh sorpresa, una millonada de ellos no tiene el bendito documento que la habilitaría para votar el 11 de septiembre. Y con el tiempo en contra, digamos el cierre del empadronamiento en un mes, en junio, será casi imposible que ese grupo siquiera se entere de qué es un voto.

Nótese que la edad promedio en Guatechula es 17 años. Nuestra pirámide poblacional tiene una sólida base juvenil y de nuevos ciudadanos. En ese grupo la arañita no tiene chance alguno, y por eso será cuestión que mueva una de sus delicadas patas para no permitir que los jóvenes obtengan el plástico ese. Preocupante la posición del Renap, porque cualquier fallo en empadronamiento le echará raudo y veloz la culpa al Tribunal Supremo Electorero (TSE) y arácnidos en paz. Será el TSE el que debe prepararse para cargar, cual cucurucho de El Calvario, la culpa más pesada y más larga, y sin banda.

Ahora bien, si se analizan los números no es difícil concluir que no sólo el yeneral 2.0 sale pizarrín en ese brete, sino también los otros partidos como el de Suger, el de Nineth-Harold, el de Rigoberta y su espirituoso vice, el de Estrada y su pareja de competencia, la Zury, la Paty, y todos los que de alguna manera aspiran –no polvo blanco—sino a ganar las elecciones en septiembre.

Y es que, a diferencia de la araña cuyo capital de voto está entre gente mayor de 30 años, los votantes de los otros partidos tienen a sus grupos más fieles entre los patojo, que votarán por primera o segunda vez, o mejor dicho “votarían” por primera o segunda, o hasta tercera vez, porque a este paso que va el “registro nacional de arañas”, sólo votarán las ruquitas de la bolsa solidaria, de la remesa condicionada y de los programas de la “Sosex”, Secretaría de Obras Sociales de la Ex.

Artículo publicado en el diario guatemalteco "Siglo 21', el día martes 10 de mayo 2011.