sábado, 12 de noviembre de 2011

Todo listo para la derrota frente a Colombia


Mientras Ricardo Caruso Lombardi espera en su casa tomando mates en chancletas el llamado del Néstor Kichner de la FIFA para cobrarle peaje a Messi, así logra su sueño de comprar una flota de 45 Dacias para poner una agencia de remises en Lavallol, el simpático Alejandro Sabella desesperado grita en el vestuario: “Que alguien me pase el teléfono de la Urraca para que me dé el usuario de Skype del Gordo del Sur así le pido unos consejitos para armar el equipo. Nadie contestaba, los únicos que ofrecieron ayuda fueron Lavezzi y Demichelis. El Pocho le dijo: “Mirá que mi apodo no es por el de los muñones”. A lo que la figura argentina agregó: “Si querés te presto una revista en la que salió mi mujer”.
El DT del combinado de la ferretería de Sarandí se mandó un vaso de Fernet Vitonne con Cabalgata caliente y luego de meditarlo durante más de 45 segundos tomó la decisión más importante de su corta carrera como DT. Caminó hasta la Avenida del Libertador Gustavo Silvestre, metió en un teléfono de Telecom una moneda de 25 centavos que le había afanado del cenicero del Citroën 2CV de la Brujita Verón y llamó a Don Julio.
-Voy a ir al grano derecho. Estoy más complicado que cura en pelotero, te pasó los once que van a jugar contra Colombia. Hace falta tipos con huevos. Al arco va Milonguita Migliore. Atrás metemos cinco centrales rápidos: Desábato, Satanás Páez, Furios, Schiavi, y Tuzzio. El medio lo van a armar entre Popovich y Bilardo. Eso sí. Arriba juega Botinelli así lo putea Migliore durante todo el partido y después le hace unos mimos.
-Mirá Alejandro, hacé lo que quieras. Yo tengo preocupaciones más importantes, como si aumento un 20 o 30 por ciento el puñal de clavos -respondió el dueño de la víctima mayor del fútbol argentino.
-No te preocupes, Don Julio, que nos comemos cuatro pero ya tengo todo arreglado con Barone para que nos defienda en su tira diaria. Además la agenda mediática esta a full con el romance de la Libre del Sur con el pelado copado así que hay que estar tranquilos -cerró el hombre que estaría comprando un ciclomotor Corven para trabajar como delivery de pizzería de Palermo.